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Hemos conocido con profunda indignación que el Departamento de Estado de los Estados Unidos de América; de conjunto con algunos gobiernos latinoamericanos (los mismos que han pretendido olvidar su historia y a sus pueblos) han desencadenado una feroz campaña de descrédito contra la República Bolivariana de Venezuela con el objetivo de pretender repetir el libreto ya ensayado más de una vez en otros países. La idea; al final, es preparar las condiciones para desatar una intervención militar (otra más) en nuestro hemisferio.

Con ese fin se han servido del papel desempeñado por la tristemente célebre Organización de Estados Americanos (OEA) y su secretario general, el genuflexo Luis Almagro. Esta organización nació; supuestamente, para “defender la democracia representativa” de los países de la región, según dice su carta fundacional.

Cuba fue expulsada (y para bien) de la OEA en 1962 (un año después de la invasión de Playa Girón, hecho sobre el cual la misma OEA no dijo nada) porque “el marxismo-leninismo no se correspondía con los postulados democráticos”.

En nuestra América hay muchos ejemplos de hechos amparados por los Estados Unidos en los que la OEA; o ha servido de mampara, o simplemente se ha hecho “ciega, sorda y muda”, sirvan a modo de ejemplo: la invasión a República Dominicana, la invasión a Granada y el derrocamiento del gobierno de Maurice Bishop, la invasión a Panamá, la guerra de Las Malvinas (en la que Estados Unidos no jugó su papel como miembro de la OEA sino que conjuntamente con Chile, sirvieron de aliados contra Argentina), el secuestro y posterior destitución del presidente de Haití Jean Bertrand Aristíde, el golpe parlamentario al presidente Lugo en Paraguay y más recientemente, el golpe parlamentario a la legítima presidenta de Brasil Dilma Roussef.

Como bien nos dijo hace unos años el cantante de la Revolución Carlos Puebla “como no me voy a reír de la OEA, si es una cosa tan fea, tan fea, que causa risa”…

El Buró Ejecutivo del SNTECD en la Dirección Provincial de Educación, a nombre de todos sus trabajadores queremos patentizar nuestro más firme apoyo al gobierno del presidente Nicolás Maduro y al pueblo bolivariano-chavista de Venezuela. Muchos de nuestros compañeros y compañeras hemos cumplido misión internacionalista en tierras de Chávez, conscientes de que “ser internacionalistas, es saldar nuestra propia deuda con la humanidad”, como nos enseñara nuestro invicto Comandante en Jefe. Hacemos un llamado a todas las organizaciones sindicales del continente a solidarizarse con la causa venezolana.

¡Digamos NO a la OEA!

¡Digamos NO a los Estados Unidos!¡Manos fuera de Venezuela!

Buró Ejecutivo del SNTECD de la DPE.

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