Recordar es volver a la historia


No podemos dejar mencionar a mujeres gloriosas como Ana Betancourt, pionera del movimiento feminista en Cuba, cuál fue su labor.

Nació en Puerto Príncipe, Camagüey, el 14 de enero de 1833. Esposa del Coronel Ignacio Mora Pera, con quien contrajo nupcias el 17 de agosto de 1854.

Incorporación a la lucha por la independencia

Después del alzamiento de los camagüeyanos el 4 de noviembre de 1868, su casa se convirtió en un foco de revolución donde se depositaban armas y pertrechos que luego eran enviados a la manigua, y se hospedaban los emisarios que se dirigían a Camagüey desde Bayamo, Las Tunas y Manzanillo. Escribía las proclamas que se distribuían al pueblo y a las tropas. Un mes más tarde, la persecución de los españoles la obligó a abandonar su casa para unir su suerte a la de su esposo en la manigua.

En la Asamblea de Guáimaro(10 al 12 de abril de 1869) subió al podio y en un discurso lleno de patriotismo proclamó la redención de la mujer cubana.

Prisionera de los españoles

El 9 de julio de 1871, estando junto con Ignacio en Rosalía del Chorrillo, fueron sorprendidos por una guerrilla enemiga. Gracias a una estratagema logró que su esposo salvara la vida; pero ella cayó prisionera debido a que una crisis de artritis en las piernas, le impidió huir. La mantuvieron tres meses bajo una ceiba, a la intemperie, en la sabana de Jobabo, como cebo para atraer al coronel Mora. En esas condiciones tuvo que soportar hasta un simulacro de fusilamiento.

Fuga y exilio

El 9 de octubre de 1871, habiendo enfermado de tifus, logró deshacerse de sus captores y dirigirse a La Habana, desde donde salió hacia México. Poco después se radicó en Nueva York.

En 1872 visitó al presidente de EUA, Ulises Grant, para que intercediera a favor del indulto de los estudiantes de medicina presos por los sucesos de noviembre de 1871. En ese mismo año pasó a residir en Kingston, Jamaica, donde en noviembre de 1875 recibió la noticia del fusilamiento de su esposo.

En 1882 regresó a Nueva York y en 1889 marchó a España. En junio de ese año comenzó a copiar el diario de Ignacio que se mantenía en posesión del general brigada español Juan Ampudia.

Muerte

Murió en Madrid, el 7 de febrero de 1901. Sus restos fueron trasladados a La Habana y luego a Guáimaro, donde reposan actualmente

Tomado de la Ecured

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s