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Por Gretchen Gómez González

Santiago de Cuba, 14 dic.— Hasta el monolito donde descansan las cenizas del Comandante en Jefe de la Revolución Cubana Fidel Castro, nuevo altar a la Patria en el cementerio patrimonial Santa Ifigenia, de la ciudad de Santiago de Cuba, llegan cada día cientos de personas de diversas partes del mundo, mientras jóvenes lo honran permanentemente con su custodia.

Hasta el monolito donde descansan las cenizas del Comandante en Jefe de la Revolución Cubana Fidel Castro, nuevo altar a la Patria en el cementerio patrimonial Santa Ifigenia,  de la ciudad de Santiago de Cuba, llegan cada día cientos de personas de diversas partes del mundo, mientras jóvenes lo honran permanentemente con su custodia.

Son oficiales, sargentos y soldados de la Unidad de Guardia de Honor 1953, nombrada así por sugerencia del Comandante de la Revolución Juan Almeida Bosque, en homenaje al año en que se recordaba el centenario del natalicio de José Martí, cuando Fidel, inspirado en él, dirigió el asalto al Cuartel Moncada.

Desde el 19 de mayo de 2002 la unidad rinde tributo al Héroe Nacional de Cuba con una Guardia de Honor que se releva en una ceremonia cada 30 minutos, con música especialmente compuesta por Almeida, expresó el sargento de segunda Javier Fajardo Díaz, especialista en ceremonia desde hace cinco años.

Ahora, después del cuatro de diciembre, en que fueron depositadas las cenizas de Fidel, asumimos también la misión de custodiarlo, lo que representa para nosotros un honor  y un compromiso, dijo a la ACN quien, como el resto de sus compañeros, apenas tuvo unos días para ensayar la ceremonia que admiró a Cuba y el mundo.

El teniente Luis Noaldo García Arcas, de los que hizo el relevo ese triste amanecer, destacó que continuará realizándolo con mucho orgullo porque Fidel fue Fidel, es Fidel y seguirá siendo Fidel, ya que nunca requirió de nombramientos para ejercer su autoridad.

Desde que abre sus puertas el camposanto y museo a cielo abierto a las siete de la mañana con la salida del sol y hasta que cierra cuando casi se esconde el Astro Rey, a las cinco de la tarde, hombres y mujeres se alternan y continúan en noche de guardia en campaña.

La sargento de tercera Lilian Liens Pérez es una de esas muchachas que cumplió con el Servicio Militar Voluntario Femenino y aquí se quedó, en representación de la mujer cubana, “como lo quiso Vilma Espín, quien propuso que nos incorporáramos a este servicio de guardia”, aseguró.

Bajo cualquier circunstancia nos mantendremos en esta tarea, porque es un compromiso y la forma de honrar la memoria de Martí, de Fidel, de Almeida, de Vilma, y de seguir haciendo Revolución, agregó.

De este modo, a Fidel se le encuentra no solo junto a los dos padres fundadores de la Revolución Cubana: Carlos Manuel de Céspedes y José Martí, sus compañeros de lucha del asalto al Moncada y las misiones internacionalistas, sino también junto al más joven relevo de la Patria.

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